jueves, mayo 26, 2005

Otra de medios

Trateré de conducirme sin sarcasmos, para evitar desaguisados con algún lector ocasional poco acostumbrado a mi estilo literario.

Si algo es suceptible de crítica en este país y en específico, el estado y la ciudad son los medios de comunicación. Ayer revisando el blog de La Flaca ví un post sumamente interesante que relata la mediocridad que existe en varios medios. Cristina, hacía referencia específica a los medios electrónicos cómo la TV en dónde lo que se vende es imagen más que contenido.

Yo puedo hablar de esto porque mi primera experiencia laboral recién desempacadita de la carrera fue precisamente en este medio. Aprendí mucho, tanto del medio en sí, cómo del mercado laboral y de la vida misma. Creo que muchos de nosotros, al salir de la Universidad pretendemos cambiar el mundo, aportar nuestro granito de arena para mejorar nuestra comunidad. Yo no fui la excepción y también quise cambiar un poco los conceptos que se manejaban en la "Televisión de Provincia".

Durante tres meses fui asistente de producción de un programa de revista matutino, y luego de la renuncia de mi jefa en parte por su nefastez, en parte por no dar buenos resultados, me quedé yo a cargo del programa. Tuve excelentes colaboradores, la mismísima Beba entre ellos, quién semanalmente tenía un segmento de cine y lo hacía bastante bien, con todo y su panzota de embarazada ya que llevaba dentro a Alex.

La primera realidad con la que me topé fueron los conductores. La verdad es que los tres, dos mujeres y un hombre eran todo un caso. Una de ellas muy guapa, buen cuerpo, buena apariencia pero con el cerebro un poco seco y que sólo estaba ahí por eso, por atractiva. La otra era el caso contrario, una chica culta, con preparación y amplia experiencia en los medios pero su apariencia física era un tanto descuidada. Y el otro fulano, que reunía presencia e inteligencia, tenía el ego mega inflado. Fue difícil controlar estas tres personalidades, pero creo que a final de cuentas logré hacerlo para bien del programa.

La segunda realidad fue, la falta de personas lo suficientemente preparadas en un área determinada, lo suficientemente elocuentes y sobre todo, lo suficientemente bellas para aparecer a cuadro. Por lo general, la gran mayoría cubría uno o dos de los requisitos, pocos tres (entre ellos la Beba, of course!). Ni modo, decidí poner gente preparada o elocuente, antes que bonita. ¿Qué pasó? Tuve que prescindir de ellos porque los directivos preferían la imagen. Por esta misma razón mi programa fue un constante desfile de reinas de belleza, modelos y "beauties" cómo les decía con toda razón mi amiga y compañera Mona a todas aquellas chicas que veían en la TV la posibilidad de obtener fama y un impulso para ganar concursos de belleza. Obvia decir que las pobres no conocían la "O" por lo redondo, y leían, sí pero "Secretos de Belleza" por Alfredo Palacios, "Cómo bajar de peso" o si acaso "Juventud en Extasis". Claro, tenían un arma enmedio de sus piernas que les daba la libertad de exhibirse en TV y ser reconocidas. Cómo extrañaba colaboradores que con su conocimiento llenaban la pantalla.

La tercera realidad es muy ligada a la anterior, de que a la gente no nada más le gustaba ver lo bonito, sino lo que fomentara su ignorancia. Cómo lo puse ayer en el post del blog de la Flaca: prefieren a un cartomanciano respondiendo a preguntas cómo "¿me voy a casar", "¿mi marido me engaña?" "¿voy a conseguir el trabajo?" a escuchar a un abogado hablando sobre los derechos de la mujer, o a un Doctor hablando sobre el cáncer de mama.

Y por último, cómo también lo dije ayer en TV uno es resultados, si un programa no se ve no se vende por lo tanto no hay ingresos y por ende, no hay utilidades para los accionistas. Así que te tienes que fregar a poner lo que la gente quiere seguir viendo, las mismas cosas, la misma mediocridad, la misma gente bonita diciendo "Se solicita sangre seropositivo" en lugar de "O" positivo. O "Se perdieron unos lentes recién graduados" es decir, traían toga y birrete. O "Se extravió un perro bruzguailer" en lugar de rotweiller (me acordé del perrito Fresh Pool, ¿no lo habrán hallado?). Cuando menos antes las personas que estaban frente un micrófono tenían que pasar una serie de pruebas bien difíciles, entre ellas de cultura general, de la Ley Federal de Radio y Televisión, de idiomas y de voz, para obtener su licencia de locutor. Ahora, cualquier hijo de vecino puede tener su licencia o bien, estar en Radio o TV aún sin ella.

Los medios escritos no escapan de esta mediocridad, ya lo he dicho aquí varias veces nuestros periódicos le dan tremendos espacios a ciertas noticias que les convienen darle cobertura con el fin de vender más, con el objetivo de crear un pandemonium alrededor de ella y así hacer su agosto. Mientras que otras notas, que requieren de darle un seguimiento, un tratamiento especial, se quedan en el limbo porque o bien no venden o no les conviene.

Los medios se han olvidado de que tienen una responsabilidad social, de un compromiso para ayudar al pueblo a salir de su jodidez. Son grandes monopolios de gente que no tiene escrúpulos, y que lo único que le importa es mantener una buena relación con gobierno e iniciativa privada para que sigan comprando publicidad y así enriquecerse. Y nosotros, chutándonos las mismas noticias, viendo los mismos programas y sumidos en la ignorancia.

Por eso, decidí buscar otra alternativa profesional, aunque un poco forzada ya que me despidieron, porque sabía que de ahí no iba a pasar y me convirtiría en un productor más del montón y no en lo que yo tenía planeado para mí y para mi familia.

Al pueblo, pan y circo. Por eso, al igual que con el gobierno, cada pueblo tiene los medios que se merece.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que parece que tener el cerebro seco en ocasiones es requisito primordial para trabajar en radio o tv, claro que hay sus grandes excepciones g.a.D.! Pero si deberían darles clases de cultura general y de lenguaje... Acá en Delicias hay 2 tipas que fungen como conductoras de un noticiero y no dan una, está para llorar, cada rato dicen sandeces, como decir que Austria es la ciudad de los canguros... y lo peor es que si les llamas para decirles de su error se enojan y solo te dicen que bueno que llamasteSSS jajaja de risa! :P
Me gusta leer tu blog :) Saludos

La bruja de abril dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices y si a eso le sumas que en promedio leemos cuando mucho un libro al año, la situación empeora.

Anónimo dijo...

Y lo mas triste es, el pueblo se vuelve lo que ve...

Guendi

Ministry of Silly Walks dijo...

Talento, belleza y personalidad, diria la sra. Carmen Montejo. Yo se que me sobran algunas cosas, ejem, ejem.

A proposito de lo que dice Guendi.. todavia quieren saber por que no veo la tele?

Shelle Bataclana dijo...

Pues mi corta experiencia por medios solo me sirvio para darme cuenta que a veces la gente mas ignorante es la que esta enfrente a la camara o a un micro. Triste.. muy triste

la flaca dijo...

Está muuuy cabrón educar a la pinshi gente que debe ver programas que lo instruyan. La tv por entretenimiento es sólo para ratos de esparcimiento. Siempre es posible escuchar un reportaje interesante sobre las ballenas o la explicación paso por paso de algún ensayo de Paz, o incluso de los archivos de Stalin mientras uno prepara algo de comer, revisa exámenes o surce algún calcetín :P