miércoles, noviembre 30, 2005

La Fotografía Instantánea

"Cuando ocurre un hecho que marca la historia, recuerdas exactamente qué estabas haciendo en el mismo instante en el que te enteraste de ello." Esas palabras las dijo un excompañero de mis épocas de empleada en la Planta Ford de esta ciudad, cuando hablábamos del ataque a las Torres Gemelas.

Personalmente creo que esto también es aplicable a los momentos más importantes de tu vida, es decir, esos instantes que marcan tu existencia. Creo que para la memoria es cómo una fotografía instantánea y todos nuestros recuerdos son un cúmulo de fotografías.

¿A poco no recuerdas qué ropa traías puesta cuando te dieron tu primer beso? ¿O qué estabas a punto de hacer cuando te avisaron que algún ser querido acababa de dejar este mundo? ¿O qué ibas a comer cuando te llegó una magnífica noticia que ya tenías tiempo esperando? Todos los recuerdos se tatúan más que en la memoria, en el alma.

Cuando me pongo a recordar, empiezo a ver fotografías mentales de mi capa roja que tanto me gustaba; de aquellas vacaciones en Acapulco; de las navidades en familia; de aquella casa de muñecas tan maravillosa que me llevó Santa Claus alguna vez; del nacimiento de Alba mi primera sobrina; de mi llegada a esta ciudad; de aquella participación en un concurso de oratoria; de aquel cumpleaños tan triste cuando me avisaron que la vida de mi papá estaba minada por el cáncer; de la expresión de mi hermano cuando me dijo sin palabras que mi papá se nos había adelantado en el camino; de ver mi primer artículo publicado en un periódico; del nacimiento de cada uno de mis sobrinos; de cuando me fui a otro ciudad buscando un futuro; de cuando regresé según yo derrotada y me di cuenta de que mi futuro estaba en el lugar que dejé; de mi primer día de clases en la universidad; de mis pláticas con mi César, mi hermano adoptivo; de mi primera ilusión y mi primera decepción; de mi incursión en el "choubiz" y mi descubrimiento del teatro musical; de los hermanos que conocí en ese mundo; de mi primera borrachera; de mi primera cruda (Ouch!); de cuando me dijeron que estaba contratada en una televisora; de cuando me ascendieron en esa misma televisora; de las divertidas charlas que sostenía con aquel chavito escuálido que no sabía la importancia que tendría en mi vida; del primer beso con ese mismo escuálido; del semáforo en dónde me pidió que fuera su novia; de cuando Abril mi sobrina-hija llegó a mi vida; de cuando Pollo me pidió que fuera su esposa; de mi boda; de Luis Alberto corriendo al lado del carro nupcial mandándome besos; de Cancún; de un regreso a casa trágico y lleno de dolor; de Luis Alberto "dormido" dentro de un ataúd; de la primera noche en mi casa; de cuando una prueba de embarazo con tenía una línea rosa pintada, y suavemente empezó a marcar otra línea rosa; de la enorme alegría que provocó en mi madre la noticia de mi embarazo; de la expresión de mi suegra cuando supo que iba a ser abuela; de mi estancia en el quirófano; del instante en que escuché un llanto sonoro y ronco de una bolita de carne que me atrapó por el resto de mi vida; de un rostro regordete durmiendo plácidamente; de la cara de satisfacción del Pollo cuando me dijo que ya había cargado a Jesús Manuel; de las primeras risas, el llanto, los gestos, los movimientos de mi cachorro; de todos y cada uno de los momentos que han marcado mi vida y me han hecho la persona que soy.

No sé si el día que me muera vaya a ver la luz al final del túnel, pero creo que Dios cuando me reciba para juzgarme, me va a enseñar un álbum de fotos con los instantes más importantes de mi existencia.

3 comentarios:

Shelle Bataclana dijo...

Raniru..
Me puso nostalgica, entre usted y el teleton me van a matar.

Guendi dijo...

Akela! Qu'e siempre que ando premenstrual ha de dejar la gente a un lado los sarcasmos y escribir cosas de estas? De por sí que lloro rete fácil...

Yo solía ser un album de recuerdos ambulante. Rememoriar era todo lo que hacía, coleccionar nuevos momentos especiales. Ahora como que se me afigura que dejé mis albumes en Chiwas... No sé si es porque etsoy tan llena que no recurro tanto a los recuerdos, o de a tiro se me esta pudriendo el cerebro con tanto McDonalds.

Ministry of Silly Walks dijo...

Y el sarcasmo?
Sniff...