viernes, diciembre 10, 2004

Dry Brain

Hoy tengo el cerebro seco. No sé si porque ya es viernes, por la edad, por el embarazo o porque mi jefe ya me lo secó. Me inclino más por la última opción.

Juro que mi jefe no me cae mal. Al contrario, es buena gente y a veces me parece un niño bastante desarrollado. Pero tiene un grave, muy grave defecto. No tiene ni una brizna de diplomacia. Además, no confia en la capacidad de sus subordinados y cree que la única manera en la que funcionan las cosas es presionando.

No puedes estar haciendo un reporte porque ya lo tienes cada media hora hablándote por teléfono para preguntarte cómo vas con el trabajo y si lo vas a terminar. Los vendedores, no pueden traer un prospecto porque les habla a cada rato para ver si ya compraron o no. La verdad si uno fuera un perfecto idiota, pues necesitaría una persona que estuviera con el látigo toooodo el día, pero creo que uno posee la capacidad suficiente para organizarse y entregar el trabajo a tiempo. Al menos yo, hasta la fecha no le he fallado con ningún encargo.

Otro detalle es que quiere el departamento de Mercadotecnia de Coca Cola con el sueldo de una secretaria. Como se dice "Pide mucho por el mínimo". La verdad yo siempre he hecho mi trabajo con gusto, pero a veces tanta exigencia termina cansando y desmotivando así que ahorita, me levanto por las mañanas sin nada de ganas de venir a la oficina.

Se que es malo comparar, pero no puedo evitarlo. En mi trayectoria laboral "post universitaria" he tenido tres jefes. El primero de ellos en TV Azteca como ya lo comenté, es, ha sido y será el mejor jefe que he tenido. Nunca tuve una discusión o diferencia con él. Es una persona muy consciente y siempre me ayudó, y sobre todo, jamás me estuvo presionando para que yo sacara el trabajo. Eso si, cuando decía "no" ni para que insistirle, llegaba a ese punto porque él ya nada podía hacer. La verdad lo recuerdo con mucho cariño porque más que un jefe fue un amigo.

El siguiente fue en Ford, bueno ahí tuve dos jefes pero el primero pasó sin pena ni gloria pues no estuvo mucho tiempo al frente del área. El otro, el Beno como que a veces yo pensaba que no existía para él, pero me dejaba trabajar a gusto. Si necesitaba algo para determinada fecha, me lo hacía saber y yo sabía que lo tenía que entregar sin demora. Tampoco discutí con él nunca, ni intentó regañarme. Nada.

Pero este, este es una "piedrita en el zapato" o diría la sabiduría maternal "Es cuchillito de palo, que no corta pero cómo friega". Cree que tiene que estarme diciendo a cada momento lo que tengo que hacer y luego me alega que no soy proactiva. Ja,ja. Pero eso sí, cuando le conviene deshacerse de una responsabilidad, entonces sí tengo la capacidad de hacer las cosas sin su supervisión.

Así es esto, y entiendo que piense así ya que es egresado del Tec de Monterrey, en dónde los enseñan a mandar sin considerar la capacidad de quienes dependen de él. No digo que todos sean así, hay sus muy honrosas excepciones, pero mi jefe es el prototipo de "Chavo Tec".

A veces me dan ganas de poner un puesto de garnachas, sopes o gordas afuera de mi casa con tal de no estar aguantándolo, pero bueno, así es esto y ni hablar. Hay que apechugar.

Por cierto Shelle, yo si fui a donar al Teletón como cada año. Con eso y con soportar a mi jefe, ya tengo ganado un pedazo de gloria. Aplicando la lógica entonces la esposa de mi jefe será canonizada y será la santa patrona de las mujeres abnegadas.

3 comentarios:

Ministry of Silly Walks dijo...

Mira-- ansina igualita era mi jefe... gracias a Dios que se casó y se fue a vivir a las Canarias-- mi jefe de ahora, bueno, tengo dos... al primero le gusta que le digamos Couch, asi nuestras sesiones son de "couchar" y suena muy erótico...Es a todo madre y además no es feo.... Y el jefe mayor, muchos lo odiaron como maestro.. como jefe es muy muy esigente pero te da libertada y como amigo es a toda madre.. hasta ahorita el único que comparte conmigo ciertas filias y fobias bastante originales.

Doña Rana dijo...

Ojalá mi jefe se enamorara de una bailarina exótica y se fuera a seguirla hasta Timbuctú, o decidiera hacerse adepto del Dalai Lama y se fuera al Tibet. Pero creo que todo eso es improbable.

Anónimo dijo...

Ranita es envidable que mantengas una aptitud tan optimista de tu jefe, en mi caso mi jefe padece del sindroma de aquel que perdio el trabajo soñado por incompetente. Y ahora tomo este empleo como el ultimo recurso para su subsistencia. Asi, que le vale un comino lo que pase a su alrrededor, si le preguntas algo solo contesta "no se", siempre llega tarde y si se peleo con la mujer, se lo puedes adivinar en el rostro cuando cruza el umbral de la oficina. Aparte el tipo es "feo" que digo feo horrible que donde ve duele. Y la verda, ya hardo en ancias de encontrar cualquier otro empleo, por que el tipo es deprimente. Y digo si fuera de buen ver.. por lo menos seria un deleite a la mirada. Ranita... hay empleadas que sufrimos un calvario similar.A veces se la quisiera mentar en español, (trabajo en EU) pero para mi mala suerte el tipo entiende las malas palabras.. Asi que no estas sola en tu dolor ranita.