jueves, diciembre 02, 2004

Navidad

He leido en varios blogs de amigos y alguno que otro desconocido, su aversión por las fiestas navideñas. Los motivos de su repulsión varían, y el que se me hizo más válido es aquel que indica que se ha perdido el verdadero sentido de esta celebración y se ha convertido en un bodrio comercial. Estoy totalmente de acuerdo, hemos perdido todos o casi todos que en esta fiesta se celebra el nacimiento de Jesús, el mismo que 33 años después pagó los platos rotos, y de qué manera, por nuestros pecados.

A mi si me gusta la navidad. No sólo me gusta, es uno de los momentos que espero con mayor alegría e ilusión durante todo el año. Y no porque quiero que me regalen cosas, al fin y al cabo, lo más valioso de esta vida Dios me lo da todos y cada uno de los días de mi existencia y no tiene precio, si no porque recuerdo con mucho cariño mi infancia y la navidad.

Me acuerdo que cuando era un renacuajo, el primero de diciembre era un día especial. No por la toma de posesión de algún presidente, sino porque mi papá ese día sacaba de una enorme caja el enorme árbol de navidad y meticulosamente, desenvolvía cada una de sus ramas. Lo desempolvába y revisaba que todas sus ramitas estuvieran extendidas, casi perfectas. Luego, extendía por todo el piso de la sala y el hall todas las series y revisaba foco por foco el buen funcionamiento de las mismas. Cuando ya estaban todas las series funcionando, empezaba a enredarlas con una paciencia de santo en cada ramita hasta que el árbol quedaba todo iluminado. Bastante "naco" leí en un blog. Luego, cada uno de nosotros iba poniendo las esferas y los adornos. La tarea de poner el árbol nos tomaba todo un día y terminábamos cansados pero llenos de satisfacción por la obra. Al final, me recostaba debajo del árbol a admirar las luces y como el brillo de diferentes colores se prendía y se apagaba.

Otro recuerdo que tengo es el del aroma a especies, naranja y carne cuando mi mamá preparaba la cena para la nochebuena. Era rico percibir ese rico aroma, mientras en la mesa del comedor se encontraban las charolas con las galletas de canela y azúcar. Y lo más hermoso era ver a toooooooooda mi familia reunida. En una ciudad como la capital del país, en donde las oportunidades para reunirte con tus seres queridos son muy escasas debido a las distancias o a las ocupaciones de cada quién, la Navidad es el pretexto único para el encuentro familiar. Había regalos, cierto, pero lo más importante era que mis abuelitos, mis tíos, mis primos, mis papás, mis hermanos y yo estábamos reunidos en la mesa para recordar el nacimiento de Cristo, rezábamos y cenábamos, y luego a cantar y a bailar hasta muy entrada la madrugada.

Y por esos recuerdos amo y me encanta la Navidad. Es cierto que tenemos que hacer buenas obras durante el año, pero me pregunto si alguna fecha, algún día lo dedicamos enteramente a venerar a Dios. Si tratamos de ir a misa, no para alabar al sacerdote que habla, sino al espíritu de Dios. Si en Semana Santa, no utilizamos los días de descanso para salir de la ciudad a divertirnos, y preferimos meditar sobre el gran sacrificio que Cristo hizo por nosotros. Si el Viernes Santo, vamos a la iglesia como símbolo de respeto a la muerte de Jesús.

Creo que la Navidad no es una oportunidad para hacer propósitos que luego no vas a cumplir. Es un momento especial, que desgraciadamente se ha prostituído con el deseo de incrementar las ganancias de los comerciantes. No es que la Navidad me "drogue" pienso que es un momento para dedicarlo a Dios y agradecer por habernos mandado a su hijo, igual que en la Semana Santa debemos agradecer su regalo de perdón y amor.

No me importa si me dan un "huevazo" por traer un moño en el cofre del carro o por poner el árbol en mi oficina, o luces nacas afuera de mi casa. Para mí es igualmente criticable el hecho de que alguien deteste estas fechas, pero no por eso le voy a quemar su casa. Sus razones tendrán y son muy respetables. Y precisamente, hay que respetar las creencias y los gustos de cada quién.

Así que espero con alegría esta Navidad ya que tengo muchas razones para celebrar.

Saludos!

1 comentario:

Shelle Bataclana dijo...

Te aprovechas que no se donde vives, verdad?! ntc ranita, eso es lo importante tu family y no perder de vista de que se trata la navidad. (Asi que no sigas juntando leña verde para quemarme plis)..Lo del moño en el carro va en serio.