miércoles, enero 19, 2005

Servicios del hogar

Creo que me resistía a la idea de usar pantalones que no sean los que he usado siempre, y no aquellos que tienen un pedazo de tela, por lo general elástica, pegado exactamente en donde va la panza. Hoy me di cuenta de que tengo que pensar en la idea de comprar ropa de maternidad porque esta última semana mi panza ha crecido considerablemente (creo que eso es bueno).

Hoy despues de comer tuve que desabrochar el botón de mi pantalón mismo que ya no pudo cerrar, con lo que corría el peligro de que se viera un poco de mi ropa interior además de mi anatomía. Esto me provocó el temor de que mi pantalón cayera y dejara al descubierto algo más que mi ropa interior y parte de mi barriga, lo que trajo a mi mente una imagen ocurrida aproximadamente hace 20 días mientras instalaban el piso en mi casa.

¿Quién no ha visto el inicio de la raya que divide las nalgas en algún trabajador que preste servicios del hogar? Llámese albañil, plomero, carpintero, electricista, etc. En mi caso, eran dos monos que se encontraban instalando el piso en mi casa y ambos dejaban ver delicada y sensualmente, dicha parte de su cuerpo. Con coquetería y discreción de vez en vez, acomodaban su pantalón para ocultar parte de su cuerpo, salvo ese pedazo de su humanidad. ¡Oh si! Entonces, hice un recuento de todos los trabajadores que prestan servicios del hogar que han pasado tanto por casa de mi progenitora como por mi incipiente hogar y descubrí despues de analizar la muestra y aplicando la estadística, que de 6 trabajadores de este tipo, 4 dejan al descubierto su "rayuela", 1 enseña además de la raya enseña un prominente abdómen, y 1 usa sudadera larga por lo que es imposible precisar si su pantalón se encuentra lo suficientemente bajo como para mostrar el comienzo de esa hendidura que conduce a donde se hace remolino el pellejo, conocido en términos científicos como "ano" pero como este no es un blog didáctico, utilizaremos el término coloquial, oséase "cola".

Despues de una minuciosa observación, no pude precisar el motivo de este fenómeno. En un principio pensé que era porque no utilizaban cinto, pero he analizado a otros sujetos que tampoco utilizan dicho accesorio y no andan mostrando su raya. Luego creí que era por cuestiones de obesidad o cuando menos, por panza cervecera, pero no. Uno de los albañiles que arregló la casa de mi mamá, era tan delgado como mi Pollo o más, y aún así enseñaba muy orgulloso su raya. Tambien fue interesante observar como se asomaba por encima de la pretina del pantalón, una bonita trusa de "frutitas" un tanto percudida, ciértamente, pero que echó por tierra mi tercera hipótesis relativa a que estos trabajadores no usan ropa interior. Ahora no sé, y lo que más me sorprende, es que a ellos este hecho parece no preocuparles. De hecho, hasta se agachan más.

Invito a hacer un ejercicio de opiniones sobre sus hipótesis referentes al fenómeno de que los trabajadores de servicios del hogar, muestran siempre su raya.

4 comentarios:

la flaca dijo...

ascoooooooooooooo
Yo siempre uso pantalones a la cadera y soy muy cuidadosa al estar sentada o agachada de no enseñar ni rayita ni tanguita :s
Guácala con el de la truza :S
Ranita, ve comprando ropa adecuada para que no andes tú también dando la función como los trabajadores esos.

Guendi dijo...

El patrick me mando una ves, antes de conocerlo en persona, una foto de el arreglando el lavabo donde, efectivamente, ensenaba la parte del cuerpo en cuestion. A mi se me hace que por eso me case con el; nomas por esa foto :P

Yo estoy contigo mas que con Cristina, Rana :p a mi la stangas ya me aburrieron, y los pantalones a la cadera no te dejan andar agusto. Aun no llego a los pantas con agregado "stretc", pero que vivan las Carpas Toluqueñas!

Ministry of Silly Walks dijo...

Tu nuevo template se parece a la ropa de maternidad que se podía conseguir en mi época de embarazada. Dichosa tú que ya tienes más de donde escoger. Hasta ganas me dan de embarazarme nomás de ver la ropa.
Los pantalones a la cadera son chidos. Siempre y cuando la cadera esté donde debe estar y no dos milímetros por encima de la línea del vello púbico (he visto cada cosa…)
Y las tangas, más chidas todavía. Más cuando te las quitan (claro, todo depende de cómo te las quiten).

Doña Rana dijo...

Por supuesto, tengo que ponerme a tono con mi nuevo estado. Ciértamente, creo que me hubiera traumado si me hubiera embarazado hace 20 años, cuando sólo había "batitas" con perritos, ositos y corazoncitos. Eran como una especie de batas para dormir pero evolucionadas. Guácala! a mí que tanto me gustan los pantalones. El otro día vi unos trajes bastante chidos, creo que tendré que acudir a adquirirlos.